Archivo aquí lo que en origen fue un hilo de Twitter que surgió por la pregunta de alguien más. También se puede encontrar en Telegram, pero sólo aquí añadí información para mejorar la coherencia del mensaje, y complementarla.
En resumen, se preguntaba sobre las manifestaciones según las fases de la Luna, así que dividí la respuesta en dos partes: de qué trata cada fase de la Luna y cuándo se manifiesta.
Fases de la Luna
Luna Nueva: representa un inicio. Las emociones no son tan expresivas como con Luna Llena, son más recogidas.
De Luna Nueva a Cuarto Creciente: vamos arrancando algo, dándole forma.
Cuarto Creciente: es un parteaguas en el ánimo, se va activando.
De Cuarto Creciente a Luna Llena: ánimo más activo, emociones más expresivas. Es cuando hay mayor hinchazón en el cuerpo.
Luna Llena: culminaciones, florecimientos, a veces hay términos. Emociones MUY expresivas.
De Luna Llena a Cuarto Menguante: vamos bajando la energía. Las culminaciones y la hinchazón ya van pasando. Literalmente el ánimo va menguando.
Cuarto Menguante: parteaguas en el ánimo, se va recogiendo. La culminación ya quedó atrás.
De Cuarto Menguante a Luna Nueva: da espacio para ir iniciando algo. A veces hay mayor introspección. Las emociones no son tan expresivas, son más privadas.
Y se repite el ciclo.
Hay Lunas Llenas más emocionales que otras, depende del signo donde sucedan, pero siempre que hablamos de la Luna estamos hablando de emociones, arraigo y cómo sentirnos a salvo emocionalmente. También hablamos de cómo fertilizar y «dar a luz», de cómo nutrir o desprendernos.

Sobre cuándo manifestamos
Pienso que es importante definir la palabra manifestar, para tener una base concreta de la cual partir.
Según la RAE, manifestar significa:
- 1. Declarar, dar a conocer.
SIN.: expresar, decir, declarar, exponer, enunciar, opinar.
ANT.: callar.
- 2. Descubrir, poner a la vista.
SIN.: revelar, descubrir, mostrar, publicar, exhibir, exponer, exteriorizar, presentar.
Aparecer, surgir, aflorar.
ANT.: esconder, ocultar.

En mi opinión y actual punto de vista: todo el tiempo estamos manifestando, la realidad es una manifestación. Además de que existe la acción-reacción, o causas y consecuencias. Y aquello de lo que somos conscientes e inconscientes, porque ambos puntos participan a la par en nuestra experiencia de vida: a veces sabemos de dónde viene algo y otras no, y tenemos que interiorizar y analizar para hacerlo consciente.
Pero si nos enfocamos en una manifestación específica («quiero que suceda tal cosa en mi vida») dependerá de si existen las condiciones o no para que eso suceda. Y siempre hay condiciones para que algo suceda, pero quizá no las condiciones adecuadas para el resultado que queremos.
Se dice mucho que tenemos exactamente lo que necesitamos (para crecer o evolucionar) y no lo que queremos (a veces el querer es superficial y/o pasajero), y en la astrología sucede igual, porque en algunos eventos se expresa el alma -y con ella el destino-, como en eclipses o en Venus Star Points, que nos ponen en el lugar que necesitamos para nuestro crecimiento y evolución, lo hayamos vislumbrado con anterioridad o no, lo queramos o no.
A la larga, el significado de dichos eventos que nos ponen donde necesitamos estar (sobre todo eclipses), y no donde queremos, será para movernos de nuestra zona cómoda y avanzar en la vida, revitalizarla para aprovecharla mejor, pero también, para reorientarnos hacia nuestro propósito de vida.
Los eclipses simbolizan una disrupción en una continuidad, son un punto y aparte, aunque algunas veces son tan decisivos que representan el cambio de un capítulo (en especial cuando caen en un lugar importante de nuestra carta astral), pero sus manifestaciones se expresan a lo largo de seis meses o un año (el cambio ya está allí, sólo falta que se haga evidente, que se descubra en el camino).

Pero ligando el tema de la manifestación con las fases de la Luna, podríamos decir que cuando no hay eclipses, y sólo hablan las Lunas Llenas y Nuevas, hay mayor sensación de que nosotros llevamos el control de nuestras vidas -y no solamente el destino con sus eclipses-, y se marcan dos momentos importantes para «manifestar»:
En Luna Nueva (sembramos): habrá condiciones para manifestar un inicio, observemos cuáles, usemos nuestra energía masculina para tomar la iniciativa y veremos el resultado de dicho nacimiento.
Para la Luna Llena (cosecha): habrá condiciones para manifestar una culminación, observemos cuáles y veremos qué tipo de culminación está sucediendo. Como es una cosecha, usemos nuestra energía femenina para recibir sus frutos.
Como dije antes, cuando no está hablando el destino con eclipses, es más fácil sentir que tenemos algo de control con lo que sembramos y cosechamos (según el ciclo de la Luna), y digo «algo de control» porque dichas siembras y cosechas dependerán también de las condiciones generales que existan en ese momento: ¿cuáles son los aspectos de una Luna Nueva o una Luna Llena? ¿Cómo dichos aspectos retan o facilitan nuestros propósitos personales si los comparamos con nuestra carta astral a modo de sinastría? Sea como sea, con ese clima sembramos y cosechamos.

Después de mencionar que, desde mi punto de vista, (1) todo el tiempo estamos manifestando,
que (2) en la astrología hay momentos en que habla el destino (eclipses) y poco podemos hacer para evitarlo,
que cuando no habla el destino, (3) se puede percibir en Lunas Llenas y Nuevas que nuestro ánimo pone de su parte para manifestar,
pero que dichas siembras y cosechas dependerán también del clima general y su interacción con nuestra carta astral,
puedo agregar que si queremos ver algo manifestado en lo físico, en este plano material donde tenemos esta experiencia humana, entonces tendríamos que poner atención a la energía de Tierra, que se manifiesta a través de los signos Virgo, Capricornio y Tauro, y que son los que dan forma y construyen, trayendo resultados tangibles, físicos y duraderos, si los sabemos usar. Recordemos algunas interacciones básicas:
Sueños (Piscis) se traen a tierra con energía Virgo.
Necesidades emocionales (Cáncer), se contienen con energía Capricornio.
La riqueza del subsuelo y de la psiquis (Escorpio), se refina y se pone a disposición de nuestros cinco sentidos con energía Tauro.
Pero repito, y pienso que no es necesario usar la astrología para comprenderlo, si no existen las condiciones para manifestar lo que deseamos, y a un nivel más profundo, no es necesario para nuestra alma, difícilmente las veremos hechas realidad.

Mi forma de usar la astrología: es un espejo de la vida, es una herramienta para comprenderme. Ella estará siempre colgada en la pared (en el cielo) para cuando necesite mirarme (y mirar mi vida), si es que se me dificulta hacerlo a solas y me siento perdida.
Espero se comprenda y ayude en algo.
Un comentario en “Sobre fases de la Luna y cuándo manifestar”