Saturno perfeccionó conjunción a nodo norte en Piscis el 21.04 en 26º51′. Su conjunción la mencioné en Sobre 2025 y en Equinoccio, Sol en Aries 2025, y en el clima astral en Twitter (X) y en Telegram.
Esta reflexión terminó siendo demasiado larga para compartirla sólo en redes sociales, así que la archivo por acá para agilizar la lectura. Hablo sobre el Papa como padre o líder espiritual, por los códigos astrológicos presentes durante el anuncio de su muerte, y los posibles para el anuncio del sucesor; no estoy hablando sobre él desde su faceta de político, ni sobre cómo vivió el Papa Francisco su espiritualidad, o cómo la vivirá el siguiente (eso apenas cada quién).
La presencia del Papa influye en muchas personas dentro y fuera del catolicismo, incluso en la espiritualidad de los no católicos, directa o indirectamente (por presión social o cultural, por ejemplo), y como su muerte coincidió con un aspecto astrológico importante en lo social, tuve que detenerme a mirar con mayor detalle.
Quedé con muchas dudas sobre el futuro pero también comprendí un poco más el pasado. Dejo acá la información por si a alguien le interesa y le ayuda en algo. Les recuerdo que esto es sólo una interpretación y que podría equivocarme, y que ustedes podrían encontrar otro punto de vista de los mismos códigos astrológicos: Saturno y Neptuno en Aries y en Piscis, y nodo norte en Piscis; a Venus no la incluí pero al momento de la muerte del Papa 21.04 Venus estaba en orbe de conjunción a Saturno en Piscis 24.04, y en sombra post-retrógrada.
Venus representa a una persona, o a un acuerdo, Saturno es un líder, un padre, y el nodo norte por lo general se enfoca en lo nuevo, en lo que viene, por lo que, más que el Papa que parte me lleva a pensar en el que viene: como si la situación actual obligara a negociar la elección de un líder espiritual apto para transitar tiempos duros o escasos en trato, placer y abundancia.
Dicha configuración también podría simbolizar un líder que nos acompaña en tiempos de reclusión o aislamiento para maduración interna, y/o tiempos en los que relaciones trasciendan física, espiritual o emocionalmente, haciéndonos sentir solos, y obligándonos a madurar y ser nuestra propia guía y sostén.
Sin embargo, y aquí es donde dudé y me costó bajar a tierra la reflexión, no puedo hablar sobre el otro Papa porque aún no se anuncia, y quizá se anuncie con Saturno en Piscis o en Aries (cambia de signo el 24.05). Así que, ¿a partir de cuándo termina un papado y comienza el otro?
El Papa dejó una silla vacía y eso mismo también indica algo importante para lo que viene (Saturno en conjunción a nodo norte en Piscis). Y, pienso, que si se anuncia el próximo Papa con Saturno en Piscis, quizá se noten similitudes con el anterior papado, en cambio, si se anuncia con Saturno en Aries, el Papa podría ser muy él, muy diferente, buscando diferenciarse y dejando huella por sí mismo (porque Aries).
Sin importar cuándo se anuncie el nuevo Papa, pienso que la partida del anterior, como dije antes, en sí misma es un relevante acontecimiento social que nos dice: «prepárense en su fe, sin importar qué religión profesen, vienen tiempos duros».
Sé que suena catastrofista, pero Saturno es muy duro, y el nodo norte es lo que viene, en Piscis hablamos sobre temas espirituales sin importar religión, así que, vienen tiempos duros en lo espiritual, para todos en general.
No me extiendo más con esta introducción, la consideré necesaria por si la reflexión había quedado enredosa. Acá se las dejo.

Si se elige con Saturno en Piscis y Neptuno en Aries
El Papa murió mientras Saturno (líder, padre), anda por el nodo norte (destino, futuro, lo que viene, nuevos retos) en Piscis (espiritualidad), perfeccionaron el 21.04.
Y su partida podría estar abriéndonos camino hacia una madurez espiritual, aunque también podría estar dejando espacio para que un nuevo padre espiritual nos muestre el camino hacia una espiritualidad más aterrizada, más real.
Con el que partió Saturno en Piscis podría estar dejando el mensaje de: el padre espiritual no soy yo, va más allá de mí, es omnipresente, atemporal, y la partida de quien me representa llevará a los «hijos» a buscarlo -dentro o fuera de la iglesia, a su modo y con sus códigos personales porque Neptuno en Aries-, o a personificarlo, para hacerle frente a lo que viene (tiempos duros, al estilo Saturno).
Sobre el nuevo no puedo hablar mucho porque aún no se anuncia, habría que ver el cielo en su momento, pero suponiendo que Saturno siga cerca del nodo norte en Piscis, en el mismo signo, podríamos considerar que tal vez el nuevo padre espiritual tome las riendas un poco en silencio, con firmeza pero sin cargar, convencer o presionar a «sus hijos» mientras nos adentramos en tiempos retadores e inciertos.
Sin cargar o salvar el padre obliga a los hijos a hacer surgir su propia espiritualidad, o divinidad, que les salvará (Saturno en Piscis), si ellos así lo desean y lo necesitan para sobrevivir (Neptuno en Aries).
Hasta este punto es útil considerar que espiritualidad no es lo mismo que religión, y quién sabe, quizá su presencia obligue a muchos a elegir si mantenerse o adentrarse en la religión porque allí encuentran su espiritualidad, o si se alejan de la religión porque encuentran su espiritualidad de otra manera; me parece que la mezcla de Saturno en Piscis y Neptuno en Aries no ata ni convence, simplemente sigue su camino.
Como Neptuno (regente de Piscis) está en Aries desde 30.03 (una espiritualidad muy propia, para salvación y beneficio personal), y a diferencia de cuando Neptuno en Piscis (cuando se trataba y se trataba de permear en cada rincón del mundo, con adaptación y sacrificio desmedido, y tumbando cualquier clase de frontera),
ahora me suena a que el nuevo padre espiritual tomará su rol sin salirse de su silla (con Saturno en Piscis o en Aries), señalando hacia donde considere su personaje de Papa (¿cómo debe comportarse un Papa?), liderando pero sin cargar o convencer, dejando claro que cada quien deberá rascarse con sus propias uñas hasta donde estime necesario.
Tomando en cuenta lo anterior (Neptuno en Aries), me da la impresión de que la Iglesia católica será mucho más acotada en los próximos años, más compacta, más fiel a su definición de Iglesia (dependerá de ella misma cómo quiere ser definida), sin adaptarse a los otros, sino buscando que los otros se adapten a ella (más marcado si se elige nuevo Papa con Saturno en Aries, aunque también aplica si sucede con Saturno en Piscis). Sobre si se adaptará a los nuevos tiempos pienso que sí, Neptuno en Aries queda en sextil a Plutón en Acuario, aunque también pienso que será una forma de espiritualidad más, dentro de muchas, bien definida, con características únicas, delimitadas y consistentes.
Y que luchará (Aries) por no desaparecer (Neptuno).

Si se elige con Saturno y Neptuno en Aries
Por otro lado, si el Papa se elige con Saturno en Aries (y en conjunción a Neptuno en mismo signo), seguirá siendo una importante autoridad en el campo espiritual, pero ya no tan desprendida, silenciosa o de bajo perfil como con Saturno en Piscis, sino con mayor fuego y carácter, de mano firme, dirección clara, con una definida creencia de lo que significa personificar ese rol, aunque también podría haber mucha fantasía con respecto al rol, por parte de sí mismo y/o de quienes le ven, quizás idealice al personaje que representa, o haya muchas expectativas puestas en él y en lo que puede lograr con su liderazgo, y tal vez no las llegue a bajar a tierra.
Sobre esta conjunción de Saturno y Neptuno de Piscis a Aries escribí:
«Podría tener que ver con el nacimiento de un líder espiritual que toma más carácter, o que vuelve la espiritualidad parte característica de su personaje, de su YO» (en Saturno en Piscis 2023-2026).
¿Pero vive la espiritualidad realmente, en lo profundo de su ser y no sólo como personaje, personaje que quizás esté idealizado?
Si se eligiera al nuevo Papa con Saturno en Aries, y tomara su rol pero no profundiza en espiritualidad, quizá sí aplique lo que mencioné al inicio, que el anterior Papa se fue para dejarnos la vía libre hacia una espiritualidad más madura, más real, más de cada quien. Nadie carga a nadie, nadie salva, se nos obliga a buscar en nuestro interior (porque en exterior no habrá un ejemplo que nos guíe, nadie nos dirá cómo realmente se enciende la espiritualidad).
Veremos si mientras tenemos esta conjunción de Saturno y Neptuno no parte otro líder espiritual para que dé espacio a uno nuevo, o quizá surja alguno hecho a sí mismo (Saturno y Neptuno en Aries).

Y como reflexión final, leí que en el testamento del Papa Francisco escribió: “Que el Señor dé una merecida recompensa a quienes me han amado y seguirán rezando por mí. El sufrimiento que se hizo presente en la última parte de mi vida lo ofrecí al Señor por la paz mundial y la fraternidad entre los pueblos”, me recordó a lo que he dicho varias veces sobre Venus y su proceso de retrogradación sobre el nodo norte en Piscis, tocando a Saturno y a Neptuno, y que ahora en sombra post-retrógrada se revive, en Venus retrógrada en Aries y Piscis 2025 escribí:
También podría interpretarse como un pago -material sobre todo- que de alguna forma nos sentimos obligados a dar, quizá se sienta como un castigo pero hay algo kármico en él, como si ya estuviera predestinado, o simplemente es consecuencia de nuestras decisiones poco conscientes.
Sucede para dejar las cosas en paz, en nuestra vida y/o en relaciones, y como lección para madurar.
Espero este texto sea útil, y no se lea tan disperso como lo percibo yo. Un abrazo.
Un comentario en “Saturno conjunción nodo norte en Piscis 2025”