Ceres, y su conjunción al nodo sur en Libra 2023


Ceres perfeccionará conjunción al nodo sur en Libra el 04 de septiembre en 25º45′, según nodos verdaderos. Este aspecto, en aplicación -desde 14 de agosto- y en separación -hasta 27 de septiembre-, formó parte de la Luna Nueva en Leo 2023 (16.08), de la Luna Llena en Piscis 2023 (30.08) y será parte de la Luna Nueva en Virgo 2023 (14.09).


En Luna Nueva en Leo 2023 describí lo siguiente sobre este aspecto:

Sólo que por la cercanía de Ceres al nodo sur en Libra, también podríamos estar comenzando a transformar la nutrición de vínculos, es decir, renovando la forma en que los nutrimos o incluso dejando de nutrir aquellos que ya no dan frutos.

Ceres en conjunción a nodo sur en Libra también podría ser la despedida de una madre con la que nos comparábamos, que era nuestra pareja o espejo. Y no es que se vaya realmente, sino que ha llegado la hora de renovar dicha imagen o patrón que nos unía a ella: mi crecimiento -y sanación porque Quirón ya está en conjunción al nodo norte en Aries- está en poder definirme como individuo sin que ella sea mi reflejo.


Pero es para la Luna Llena en Piscis del 30.08 (vigente desde 24.08 hasta 06.09) cuando el aspecto esté cerca de perfeccionar, así que, para este clímax será más tema la transformación que está teniendo Ceres, que para los otros dos eventos.

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Ceres

Ceres es el nombre que tiene la diosa de la agricultura en la mitología romana (en la griega es Deméter) y se le reconoce mejor por el mito en el que su hija Proserpina (en la mitología griega es Perséfone), es raptada por el dios del inframundo Plutón (Hades, para los griegos), para convertirla en su esposa.

Durante la búsqueda de su hija, Ceres se deprime, descuida y/o destruye las cosechas y se rehúsa a seguir dando vida, así que Júpiter decide intervenir y mediar entre ella y Plutón para que Proserpina subiera de vez en cuando a la tierra y todos quedaran es paz. Plutón se adelanta y se las arregla para que Proserpina visite a su madre pero tenga que regresar con él, a su lado, por lo que el trato termina siendo pasar con su madre seis meses, y con su esposo otros seis, dando como resultado las estaciones del año: cuando está con su madre todo reverdece, y cuando baja al inframundo todo parece morir.

Si se desea conocer con más detalle este mito se puede encontrar aquí.

Ceres es el arquetipo de la madre que da vida, alimenta y cuida. Que si pudiera decidir, lo seguiría haciendo por siempre, de manera incondicional y a manos llenas, porque además hacerlo le da un propósito y una razón de existir: ella es para sus hijos y sus hijos viven por ella.

Ceres también representa a la madre tierra, su fertilidad y capacidad de alimentarnos y darnos cobijo incondicional.

Como vemos en el mito, el que Ceres pierda a uno de sus hijos deja en descubierto el apego al rol de madre y la incapacidad de aceptar que su hijo siga su camino sin ella, así que, si nos vamos un poco más profundo en su análisis, Ceres es abundante, generosa e incondicional, pero también puede llegar a ser posesiva, absorbente y visceral.

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Ceres, Luna y Venus

Son energías femeninas y fértiles a su manera, pero observemos las diferencias más importantes:

Ceres es madre, alimenta y cuida a sus hijos, pero no precisamente desde la emoción y la sensación de estar en casa, sino desde un punto de vista más tangible: les da las herramientas para que subsistan. Y los matices de dicho alimento dependerán de su sitio en la carta astral.

En cambio, la Luna, cuya clave principal es «emociones», cuida y alimenta desde el sentimiento, desde la sensación de cobijo y seguridad emocional, así como del arraigo y sentido de pertenencia. Es el apego emocional el que nos dirige a ella.

Y la fertilidad de Venus la podemos ver en el signo Tauro, que también toca temas como la tierra, la naturaleza y su florecimiento, pero se le conoce más por ser amante y diosa de la belleza y el placer, que por los títulos que tiene Ceres.


En el fondo, y junto con Lilith (como mencioné acá), estamos hablando de la diosa y sus distintas facetas: la energía femenina que da vida, provee y nutre pero también es capaz de destruir. Si buceamos en la mitología de distintas culturas (como sumerios, egipcios, griegos, también en el hinduismo y con los aztecas), encontraremos que cada una tiene una figura -o varias- a la que se le atribuye los temas de la diosa, pero los nombres e historias varían.

Recordemos que también Venus tiene dos caras (una de energía masculina y otra de energía femenina), como lo explica Arielle Guttman y mencioné en Venus Star Point y VSP en Leo 2023.


Pero en astrología tratemos de delimitar bien sus áreas -y temas-, para no confundirlas, y así obtener una interpretación clara y coherente en una carta astral. Aunque, también pienso que es necesario recabar la información necesaria, observar y practicar lo más que podamos porque muchas veces trabajan en conjunto, como en el caso de la Luna y Ceres cuando buscamos datos sobre una madre en una carta astral, porque la Luna por sí sola no siempre habla de la madre del consultante.

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Ceres en Libra

Ceres no puede dejar de ser madre, y Libra es un signo que se le da de manera natural el emparejarse, proyectarse, complacer o adaptarse a su pareja (de cualquier tipo, no sólo romántica).

Así que podríamos estar hablando de una madre que se pone al nivel de su hijo, o quizá, una pareja que materna a su pareja, o una pareja que busca maternar la relación. Definir lo anterior dependerá del caso que se está analizando.

Ceres no es la Luna, como vimos antes, pero si hablamos de una madre en su rol de madre, habría que situarla en la casa de la madre, la 4 (del signo Cáncer y regida por la Luna). Y como la casa de la pareja es la 7 (la de Libra), tenemos que Ceres en Libra guarda en sí misma la sensación de una cuadratura, es decir, tiene el reto constante de encontrar un punto medio y sano: ser madre y maternar desde la empatía de quien se empareja, pero no tomando el rol de la pareja. O, ser pareja y maternar con el cuidado incondicional de una madre, pero sin tomar el rol de la madre de la pareja.

Porque si cayéramos en ser madres y parejas al mismo tiempo, sostendríamos la forma incómoda de la cuadratura: una especie de crisis, dos partes distintas luchando por sobresalir pero sin aceptar dar el espacio correspondiente a la otra.

Nota: Ceres es una madre pero su energía no es exclusiva de una mujer, los hombres también maternan, quizá de otra manera.

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Nodos

Imaginemos a los nodos como dos puertas: el nodo norte es una puerta que deja entrar los retos que nos harán crecer y la relacionamos comúnmente con el futuro. El nodo sur es la puerta por la que sale lo que ya no nos permite desarrollarnos, y la relacionamos con el pasado.

Pero como son puertas, de vez en cuando por el nodo sur llega algo pendiente del pasado que nos toca desarrollar en el presente (cuando hay actividad en nodo sur), y se distingue como algo que nos parece muy familiar, que hasta cierto punto toca nuestra zona de confort, pero tiene un sabor, un aire, algo correspondiente al nodo norte natal que nos reta a crecer.

El nodo sur se siente como zona de confort, el nodo norte es una zona de reto, es decir, a veces da miedo, nos cuesta enfrentarlo, se siente como salir del hogar y no saber qué nos esperará. Pero por otro lado, cuando el nodo norte se enfrenta y se trabaja, podemos llegar a sentir realización y expansión: estamos haciendo algo nuevo para nuestra experiencia de vida, somos capaces de vivir el apego (nodo sur) y el desapego (nodo norte).

Sobre Nodos en Aries y Libra 2023-2025.


Nodo sur y nodo norte están relacionados con cambio, con término e inicio, y van de la mano con los eclipses (en los que habla el karma y el destino). Pero de vez en cuando algunos cuerpos pasan por ellos aunque no sea temporada de eclipses, y también marcan un cambio, un inicio, un término o por lo menos, una transformación (destinada).

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Ceres en conjunción al nodo sur en Libra

Tomando la lógica anterior, Ceres de tránsito en conjunción a nodo sur en Libra podría representar una madre ya muy de nuestra zona de confort que sale de escena para nosotros seguir nuestro camino hacia nuevos retos.

Y quizá no salga y desaparezca de nuestra vida por completo, pero algo cambia para adaptarse a las nuevas circunstancias que nos pide el nodo norte para crecer.

Como a veces del nodo sur entra algo pendiente del pasado, también podría ser el arribo de una madre conocida con anterioridad, o que se siente muy familiar (suele decirse que es de vidas pasadas) y que tiene algo para enseñarnos.


Ceres es el primer cuerpo que tocará al nodo sur en Libra (mientras el nodo sur transite por este signo de 2023 a 2025), y el segundo será Marte (el 04.10 en 24º57′). Esta vez Ceres podría ser una persona porque Libra se entiende muchas veces como una, pero Libra también puede representar acuerdos (un acuerdo con mi pareja): acuerdos que nos alimentan.

Pero Ceres es mucho más que una persona, un alimento o un rol, es la fertilidad incansable que desemboca siempre en vida. Y la vida en este mundo se encuentra en muchos ámbitos, no sólo en la naturaleza y en nuestra biología, sino en cada casa y signo donde se encuentre Ceres, con su idioma correspondiente.

Publicado por Arte

Mujer multifacética que escribe sobre astrología en astralarte.com Informa sobre el clima astral, e interpreta y analiza cartas astrales.

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